martes, 18 de septiembre de 2007

3ª Etapa Vía De La Plata 2007

3ª etapa Tabara / Palacios de Sanabria


La noche del albergue de Tabara había sido movida, primero levantarse a beber agua, más tarde a mear, hasta que a las 7 a levantarse. Así y todo habíamos descansado, la mujer peregrina, a quien José le dejó la sábana-saco, no había pasado frío. Después de darnos las gracias, nos deseo suerte y lo mismo nosotros a ella, terminamos de recoger las cosas y las bicis preparadas nos fuimos a desayunar. Una vez terminados, llenamos los bidones de agua en la fuente y al camino auténtico, que nos dirigía hacia una montaña con molinos generadores de electricidad. Antes de llegar, había un desvió a la izquierda con una fuerte pendiente era corta pero nos obligó a empujar las bicis hasta arriba. Después, el camino era una maravilla atravesando campos y arroyos. Llegamos hasta una aldea en que perdimos la señal, subimos por una carretera sin tráfico y arriba volvimos a encontrar las señales. Una vez reagrupados, nos esperaba el Valle del Tera con gran cantidad de cultivos en los pies de las montañas. Aún se conservaban cuevas que servían de bodegas para guardar el vino, muchos manzanos y perales a los lados del camino. Nuestro abanderado May, aprovechaba para coger alguna "Manzanita Take-Away". Así llegamos a Santa Croya de Tera y Santa Marta de Tera en que el río del mismo nombre, divide un pueblo. En Santa Marta había una iglesia románica, una maravilla. Conservaba una imagen de Santiago, la más antigua del Camino de la Plata. El pequeño camino transcurría paralelo al rio. Llegamos a un camino sin salida, nos habíamos despistado. Unos fuimos adelante para buscar las señales y otros por otro lado. Al final, nos avisaron que habían encontrado la salida, proseguimos el camino hasta una aldea. Dejábamos el rio a las 3 hora de comer. Le preguntamos a unos obreros que reparaban una casa al lado de una ermita en ruinas, en un instante llamó por teléfono y nos consiguió un lugar donde comer, hacia allí nos dirigimos. En un momento nos preparó varios platos de comida y nos lo comimos con mucha alegría, ya que todo estaba muy bueno. Mientras comíamos, entró una chica acompañada de un niño y dos hombres que nos saludaron con un "Bon Dia Mallorca", habían visto la bandera que llevábamos en la bici de May, nos dió alegría. Natxo le preguntó si eran de Marratxi y dijo que sí, yo le pregunté si era de Sa Tanca de Can Buch y también dijo que sí, nos comento que era hija de Margarita y de Vicente, lo que aún no se, sí es de otra Tanca de Can Buch que yo no conozco. Nos hicimos unas fotos, después de comer nos deseó buen camino. Una vez preparados para la salida, empezamos a pedalear, las señales estaban algo confusas y hubo un momento de confusión y despiste. Una vez reagrupados, atravesamos los últimos cultivos para ir subiendo rio arriba hacia un gran pantano y central hidroeléctrica. Nos costó un poco, pero al final atravesamos la carretera del pantano para seguir por caminos montañosos y alguna aldea. Juan Comas se quejaba de un tobillo. Llegamos a Rio Negro, un pueblecito de maravilla que daba nombre de su rio. Tenía un albergue donde sellamos, una maravilla pero debíamos intentar hacer unos 20 kilómetros más, así que dejamos el pueblo. Otra vez cuestas y caminos, con Juan que tenía problemas para seguir. Llegamos a un pueblo y nos paramos en una farmacia, donde Juan compró una tobillera y reflex. Decidimos que Juan, Toni, May y los demás siguieran para encontrar un albergue yo me quedé con Juan Comas, Enrique y Justo. Como Juan no podía ir muy rápido, poco a poco íbamos avanzando y los que tenían que encontrar un albergue nos daban noticias, que o eran pequeños y no cabíamos o no habían. Como tenían que ir por otros caminos y nosotros íbamos por una antigua carretera en desuso, preguntamos en un bar si había algún sitio para dormir aunque no fuera albergue, ya que el que sabíamos estaba a unos 15 kilómetros de distancia, nos comentaron de una mujer que en la aldea próxima alquilaba habitaciones. Mientras nosotros avanzábamos, los demas no encontraban nada y ya estaban cansados. Por fin, llegamos donde nos habían dicho lo de las habitaciones. Preguntamos a un vecino y enseguida nos llevó a casa de esta mujer, que nos pedía 15 euros a cada uno por dormir en un piso. Al final nos lo dejó en 10. Había que reponer fuerzas y era tarde. Llamamos a los demás, mientras nosotros aprovechamos para dejar las bicis y empezar a ducharnos, fueron llegando los demás. Cansados habían hecho muchos más kilómetros que nosotros, sin ningún resultado. Una vez duchados fuimos a ver si podíamos cenar en algún bar del pueblo, no fue posible, solo había un bar y no tenía nada. Al lado había una tienda, compramos pan, embutido, tomates y fruta. Preparamos la comida en la cocina del piso donde estábamos. Mirando un partido por la tele se nos hizo hora de ir a la cama, esperábamos descansar más que si hubiéramos estado en un albergue, como habíamos hecho muchos kilómetros nos dormimos, sin ni siquiera roncar los que tenían fama de hacerlo.

Yayo Toni

lunes, 17 de septiembre de 2007

2º Etapa Vía de La Plata 2007

2ª Etapa Villanueva de Campean / Tabara


Serían las 8 y algo y seguía lloviendo, nos levantamos, preparamos las bicis y nos fuimos a desayunar al bar del pueblo donde nos prepararon un buen desayuno. Al terminar estaba nublado y seguía lloviznando, empezamos a pedalear por los caminos. Pronto veríamos que en muchos sitios las bicicletas se hundían por el barro, no nos quedaba mas remedio que ir por la carretera.

Seguía lloviendo, en un tramo José se fue por el camino y lo perdimos, nos pusimos en contacto y quedamos en Zamora. Los que íbamos por la carretera llegamos al puente de entrada a la ciudad y por donde pasa el río Duero. Unos se fueron a por las credenciales, Toni y yo nos quedamos a esperar a José, que como no había podido seguir había tenido que volver atrás y continuar por la carretera. Al momento llegó, seguía lloviendo, fuimos a reunirnos con los demaás al lado de la catedral.

Por lo que vimos, Zamora no tiene grandes Iglesias, pero lo que tienen es de una gran austeridad. Seguía lloviendo y teníamos que seguir, salimos de la ciudad y empezamos a ir por carretera, para mi muy peligrosa, les comenté que me iba por el camino ,unos vinieron y otros siguieron por la carretera. Como estábamos comunicados por walkies quedamos en vernos en el pueblo siguiente para comer. Por suerte para los que íbamos por los caminos de tierra el terreno era pedregoso y las bicis iban bien, nosotros empapados como sopas,los impermeables te paran el agua pero al final termina atravesandote.

Era hora de comer y aprovechamos para secarnos algo. Mientras terminábamos de comer el cielo se iba despejando, se veían rayos de luz, así que después de tomar el café decidimos atajar el camino y coger una carretera que nos ahorraba unos 15 kilómetros hasta Tabara, nuestro objetivo para pararnos. Pasamos al lado de un pantano sobre el rio Esla. Seguimos nuestra marcha hasta llegar a Tabara, preguntamos por el Albergue, nos dieron las señas y después de estar reagrupados nos dirigimos donde se encontraba, en las afueras del pueblo. Allí, encontramos una sola peregrina. Nosotros a ducharnos y hacer la colada en unas piletas que usaban los vecinos para lavar.

Cuando estaba lavando, vino una mujer del pueblo y me dijo que no lo hacia bien, ya que había dos piletas y una era para aclarar y yo la usaba para lavar. Se portoó muy bien y nos regaloó jabón casero para hacer la colada y para llevarnos.

Al terminar, Justo y yo nos ofrecimos para ir a comprar algo para cenar, así lo hicimos. Compramos dos panes, embutido, vino, cervezas y como May llevaba una sobrasada ya lo teníamos todo. Mientras, los restantes habían ido a sellar las credenciales y mirar algún sitio para desayunar a la mañana siguiente, aparte de tomarse unas cervezas que se las habían ganado.

Para la cena, invitamos a la mujer peregrina a cenar con nosotros. Al terminar la cena, la mujer que no llevaba saco de dormir, fue a casa del encargado del albergue a ver si le podían dejar una manta y según nos comentó, le respondió que si dormía con diez hombres no tendría frió. Al final, José le dejó una sábana-saco y pudo dormir sin pasar frio. Antes de acostarnos algunos comentarios divertidos de José, May y alguno mas para poner fin a una etapa pasada por agua .

Yayo Toni

domingo, 16 de septiembre de 2007

1º Etapa Via de la Plata 2007



1º Etapa

Sobre las nueve menos cuarto Natxo, nos espera a la salida del albergue donde habíamos pasado la noche, ya habíamos desayunado en un bar cercano. A las 7, el hospitalero tocó diana de abandonar el albergue. Al llegar al aeropuerto nos dirigimos al parque de bomberos donde estaban las bicicletas. Chuchi estaba de servicio, nos dejo herramientas y lo que hizo falta. Empezamos a montarlas y ponerlas a punto. Una vez terminadas, ya vimos el avión donde venían Justo, Tuto, May y Juan yerno. Con ellos venían 3 bicicletas más. Mientras aterrizaba fuimos a tomar unos cafés a la cantina. Una vez desembarcados bicis y compañeros terminamos de montar el resto de bicis. Nos cambiamos de ropas ,una vez todo a punto nos hicimos la foto del grupo, nos despedimos de Chuchi que se había volcado en ayudarnos, siempre lo recordare como una gran persona. Sin él, coordinar la llegada de bicis hubiera supuesto un gran problema.

Los diez bicigrinos empezamos a pedalear rumbo a Salamanca, nos esperaba una semana dura.

Con alegría llegamos al puente romano sobre el río Tormes, al albergue donde habíamos pasado la noche para que les dieran las credenciales a los que habían llegado hoy. Nuestra sorpresa fué que el hospitalero no nos las quiso dar, lo dejamos para seguir el camino. Había empezado a caer gotas y ya era hora de comer, pasamos por la plaza mayor abarrotada de gente y optamos por comer a la salida de Salamanca. Así lo hicimos, nos paramos a comer menú mientras paraba de llover. Una vez tomado el café, a por las bicis.

Unos 3 kilómetros mas adelante dejaríamos el asfalto para ir por caminos de tierra, aunque debido a que están construyendo una autopista, los caminos estaban mal señalizados. Natxo se despistó y optó por ir por la carretera para encontrarnos en el pueblo siguiente. Había quien quería llegar a Zamora por carretera, trás unas discrepancias yo era partidario de ir por los caminos y parar en Villanueva de Campean, unos 18 kilómetros antes de Zamora. A parte del peligro de la carretera, en Zamora no había albergue. Los caminos debido a que había llovido, estaban algo encharcados pero empezaron a disfrutar de las bajadas y de los paisajes atravesando viñas, sin darnos cuenta llegamos a Villanueva, un pueblecito donde la gente era muy amable.

En el único bar que había nos dieron las indicaciones del albergue, pero solo tenía diez camas y como había una pareja de alemanes y un chico polaco, la mujer encargada nos dijo que los tres restantes dormirían en una sala donde guarda cosas el ayuntamiento o sea en el suelo encima de dos colchones, les tocó a los afortunados Tuto, May y Juan yerno, empezaba la aventura.

Bueno una vez duchados, en el bar nos habían preparado una cena de maravilla, estuvimos viendo el partido de baloncesto España-Rusia y nos explicaron un poco la riqueza del pueblo. Según dijeron, es de los viñedos de donde sacan vinos para la exportación. Nosotros para cenar bebimos vino de esta zona y era muy bueno. El problema del pueblo era la falta de juventud, ya que en todo el pueblo solo había tres niños. Nos dirigimos al albergue, donde al poco tiempo empezó una tormenta de rayos, truenos y lluvia, donde a través de la claraboya podíamos verla. El sueño nos venció y a dormir para estar en forma al otro día y esperar no tener lluvias.

Yayo Toni